sábado, 22 de enero de 2011

DE NO CREER

                                      Foto: Dia a Dia

Es increíble, parece una maldición. Llegabamos a la cancha con la sensación de que era "EL" dia, el puntapié inicial a una nueva etapa, a demostrar que tanto elogio previo tenia su razón de ser y que las cosas iban a cambiar. Nada de eso

Caemos en un punto tan complejo que hasta me animo a decir que ganar es mil veces mas importante que jugar bien, porque el margen de error que tiene Racing -habiendose disputado el 60% del campeonato- es infimo. Y tambien porque comenzar de local supone una ventaja importante, mas alla de que los antecedentes inmediatos digan lo contrario.

Enfrente Estudiantes de Rio Cuarto, un equipo urgido de puntos pero con algunos valores mas que interesantes, y al cual le cae perfecto el dicho: "mejor en la cancha que en la tabla" Pocos equipos en la categoría se dan el lujo de tener jugadores como Aimar, Tambussi, Gatto, Nicolas Rodriguez, etc, y que por cuestiones que uno no llega a comprender, está deambulando en el fondo de la tabla.

Pero nos interesa (y preocupa) Racing, e intentar buscar explicaciones lógicas para ilustrar lo que pasó en la noche de ayer. Un partido ordinario por momentos, entretenido por otros e intenso de principio a fin, que le dió todas las posibilidades a la academia de quedarse con los tres puntos y arrancar de la mejor manera el desafío de demostrar que se está para grandes cosas, algo a lo que evidentemente Racing padece.

Los primeros minutos fueron esperanzadores, con un buen manejo de pelota en la mitad de cancha, con Mannara, Carrizo y Garnier como abanderados, mas la peligrosidad que significa tener dos delanteros de la talla de Rami y Olivera merodeando el area. Quizás el punto debil estuvo (cuando no) en la escasa generación de juego, y traslado aca la "discusión" que mantuve con varios colegas que lo dieron a Jonathan Artura como una de las figuras de la cancha, algo en lo que no estoy particularmente de acuerdo, apenas destellos del "10" resultan insuficientes.

Con el correr de los minutos el trámite del partido fue decayendo, mientras los de Bonetto pecaban de intrascendentes, los riocuartenses manejaban la pelota lejos de Burtovoy. Una sola llegada peligrosa tuvo el dueño de casa, a los 14 una buena jugada de Artura y Mendez terminó en los pies de Cristian Rami que perdió el equilibrio y no pudo definir ante la salida de Mancinelli. La infantil expulsión de Alexis Morsino en la visita cuando el primer tiempo expiraba, supuso un antes y un despues en el partido; la chance inmejorable para la academia de torcer la historia a su favor.

En el segundo tiempo un par de cambios en Estudiantes que nos llamó poderosamente la atención: Palandri y Leva a la cancha, y ¡Tambussi y Gatto! afuera, sí, una jugada sumamente arriesgada por parte de Grassi que a la postre le termino dando sus frutos. A todo ésto Racing seguía en la misma tesitura, el ingreso de Rivero le cambió un poco la cara pero hasta ahí nomás, el problema de fondo seguía no resuelto.

A los 19, un gol de otro partido tras una jugada de éste partido. Cómo se explica? fácil, una jugada y un centro de los tantos que vimos, fue a parar a Rivero que, mas vivo que todos, le sirvió el gol magistralmente a Olivera, quien solo la tuvo que empujar con el arco vacío, provocando el estallido en Nueva Italia, un grito de desahogo: 1-0

Inmediatamente a eso una descalificadora patada de Alvaro Rodriguez a Garnier dejó a Estudiantes con nueve, y con la presunción de partido liquidado. A partir de ahi la academia tuvo el encuentro en sus manos, una a una fue dilapidando situaciones clarísimas de gol de cara a Mancinelli: Gonzalo Diaz (ingresó por Artura) Rivero y Rami consecutivamente se perdieron el segundo. Lejos de entregarse, la visita se hizo fuerte en la adversidad y esperó su momento, con Leva como unica referencia en ataque, se animó y tuvo su merecido premio a los 40 cuando tras un jugadón de Puñet a pura gambeta, Gaston Leva capitalizó el rebote y el quedo en la defensa academica para poner el empate. Increible pero real; 1-1

Los minutos finales quedarán para la estadistica, las cartas ya estaban echadas. Sin quitarle méritos a Estudiantes, queda la amarga sensación de que la academia terminó resignando dos puntos importantisimos. Sé que es dificil porque la primera reacción es de mucha bronca, mas sabiendo que el rival te empata un partido con dos hombres menos y en tu propia cancha; pero bueno, son las cosas del fútbol.

Me gustó el trabajo de Carrizo -aunque impreciso por momentos- jugó y batalló en el mediocampo como nadie, tambien fue bueno lo de Mannara en el primer tiempo y lo de Gonzalo Diaz en lo poquito que estuvo en cancha, mostrando todas las condiciones y la desfachatez de un talentoso jugador, que esperemos pueda demostrar todas sus cualidades de aca en mas. No me quiero olvidar de Rivero, el técnico precisó de él en una posición no habitual y se puso el equipo al hombro, siendo clave en el pase-gol a Olivera.

En fin, de mas está decir que el saldo es negativo. Que no estuvo a la altura de las circunstancias es cierto, que quedan diez partidos y que los de arriba si ganan se escapan, tambien. Pero no hay que desesperarse, al fin y al cabo es un equipo heterogéneo que necesita rodaje todavia, mas alla que el hincha -con toda la razón- se impaciente y pida resultados a la brevedad. Se viene Desamparados el viernes que viene y ahi sí, hay que ganar o ganar sino poco a poco habrá que resignarse a llegar a las ultimas fechas con la soga al cuello.

POR PABLO RIVAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario