sábado, 29 de enero de 2011
RENDIRSE JAMÁS
Sacar fuerzas de la adversidad supone mil argumentos, se precisa mucho carácter, y fundamentalmente aprender a convivir con la presión y sacar provecho de los escasos momentos favorables, siempre y cuando uno ande errado con la suerte (o crea estarlo) y las circunstancias sean adversas. Dijimos hasta el cansancio que el contexto en el cual llegaba Racing al partido con Desamparados distaba mucho del ideal, por la ubicación en la tabla, por el insólito empate en la fecha pasada y sobre todo por la semana agitada que lo habia precedido.
Ganar o ganar, no habia otra posibilidad, cualquier otro resultado era malo. Los primeros minutos la academia fue una tromba, intentó llevarse por delante al rival a base de centros y pelotas cruzadas, tal es asi que tuvo tres tiros de esquina en los primeros cinco minutos. Por el lado de la visita, hizo del orden su principal virtud y jugó con la desesperación del dueño de casa.
De pronto, una jugada individual de Ceballos por izquierda, pelota en profundidad al área y tras un "yerro" de Garnier le quedó a Perez, quien definió suavemente ante la salida de Burtovoy para poner el 1-0 ante la pasividad de la defensa académica. A partir de ahi el partido cambió radicalmente, el "puyutano" se serenó y comenzó a manejar criteriosamente el balón, haciendose amo y señor del espectáculo. Los de Bonetto cayeron en la intrascendencia y los nervios empezaron a ganar terreno en la cálida noche de Nueva Italia.
Algun que otro pelotazo al área y nada mas, demasiado poco para un equipo que necesitaba empatar lo mas rápido posible para ahuyentar fantasmas. En medio de ese primer tiempo nos atrevimos a vaticinar que, salvo una pelota parada salvadora, dificilmente Racing lograria irse al vestuario con el marcador igualado. Y asi fue, a los 45 un tiro libre de Urruti desde el sector derecho y Rami, con un soberbio cabezazo hizo estéril la estirada de Aguiar para poner el 1-1; empatar y sacarse la mufa, un combo perfecto para el flaco.
Momento ideal para empatar, el famoso "gol psicológico" y a otra cosa, el entretiempo hubiese sido muy diferente con un Racing perdiendo, de eso no les quepa la menor duda. En el complemento, los primeros instantes fueron vibrantes, un ataque de Desamparados que tapó Burtovoy y de contra Bordi que estuvo impreciso para definirla y todo quedó en la nada. No pasó demasiado hasta el minuto 19, centro al área sanjuanina y un artero puñetazo de Omar Diaz a Valero que fue visto por Giannini: penal y expulsión.
En medio del tumulto -protesta de jugadores visitantes de por medio- Gabriel Bordi agarró la pelota y la puso en el punto del penal, soberbia definición del "chino" a la izquierda del arquero para establecer la victoria parcial; 2-1 y a festejar. Los ultimos 25 fueron idénticos al partido con Estudiantes, un Racing que no definía las clarisimas situaciones de gol que generaba y un rival jugado, con un jugador menos.
Gracias a Dios el desenlace fue distinto, creame, ganar a Racing le costó y mucho, mas alla de que en el análisis final haya sido un justo vencedor, parece que si no se sufre no vale en Nueva Italia. En fin, queda la sensación de que debió haberlo definido antes y que el técnico se demoró quizás en los dos cambios que le quedaban luego del ingreso en la primera etapa de Rivero por un deslucido Mendez.
Bien Rami, bien Bordi y el resto no desentonó. Otra vez los resultados ajenos le fueron beneficiosos, con la diferencia de que hoy el propio Racing tambien jugó para si mismo; se viene Sportivo y una parada complicada en San Francisco el próximo miercoles. Ya habrá tiempo de analizar mas friamente rendimientos, individuales y colectivos, ahora a festejar y mirar hacia adelante con mas optimismo.
POR PABLO RIVAS
Foto: Mundo D
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