sábado, 21 de mayo de 2011

ADENTRO


Y nada mas. Fue un partido pobre desde lo futbolístico, pero fácil de analizar, porque a los dos les servía el punto y porque ambos llegaban a éste partido con la certeza de que un empate los dejaba cerca del objetivo de mínima. Despues analizaremos cual de los dos perdía mas ante una hipotética derrota, por lo pronto -aquí y ahora- la necesidad tuvo cara de hereje, y asi quedó reflejado en el campo de juego, resultado final incluído.

Desde el vamos, nos dimos cuenta de que iba a ser un partido feo, echando por tierra nuestra presunción diametralmente opuesta al respecto. Nos atrevimos a suponer (y encima decirlo al aire) un encuentro de ida y vuelta, un duelo de dientes apretados, nada mas alejado de la realidad que eso. Encima, ni el estado del campo de juego ni el fuerte viento que azotó la siesta cordobesa, colaboraron con el espectáculo.

Planteado el entorno, vayamos a lo netamente lúdico. El planteo de uno y otro fue similar, tanto se parecieron Racing y Estudiantes que si uno usaba la camiseta de otro y viceversa, estoy concencido que nadie lo hubiese notado. Esquemas similares e intenciones semejantes, con la única diferencia de que fue el "celeste" quien se mostró mas peligroso en los últimos metros de la cancha. Tal es asi que en una gran jugada individual de Castillo, su centro rasante fue desaprovechado por Nicolás Gatto desde una inmejorable posición.

Y Racing? Bien gracias. Los de Ramos no hilvanaron ni una sola jugada de peligro, apenas un débil remate de Artura en los primeros minutos, pero nada mas. Ni Liendo ni Garnier por derecha lograban desbaratar la marca escalonada que había ideado Grassi para ellos, y en el otro sector, un Urruti demasiado contenido no era una opción viable como para intentar sorprender. Lo poquito que generaba el dueño de casa nacía de los pies de Jonathan Artura y sus alocadas gambetas: poquito.

Sumidos en esa ordinariez, se iba el primer tiempo hasta que llegó lo mejor de la tarde. Tras una excelente jugada colectiva en la que participaron casi todos, Liendo desparramó todo su talento y le puso un pase brillante para que Garnier desborde y su milimétrico centro fuese a parar a la cabeza de Cristian Rami, que se encargó de ponerle un moñito a tamaña obra de arte y estampar el 1-0 en el suspiro final. Asi, con ese "gol de otro partido" se fueron a los vestuarios, académicos y celestes.

Ese resultado le significaba a la visita -nada mas y nada menos- que perder la categoría. En el complemento los de Grassi salieron con todo en busca de la igualdad, parecía por momentos que por fin se iba a dar el partido que fuimos a ver, pero no. Si bien es cierto que Estudiantes se adelantó en el terreno de juego, la complicidad de un Racing apático le simplificó bastante las cosas.

Un mano a mano que Godoy le tapó al ingresado Tambussi, y un posterior gol bien anulado a Carrizo fueron el preludio de un desenlace inevitable. Cuando peor la pasaba la academia, y cuando mas hacía por empatarse solito el partido, apareció Guillermo Tambussi para vestirse nuevamente de verdugo y poner pardas en Nueva Italia, resultado que a la postre sería el definitivo. Faltaban poco mas de 10 minutos; qué pasó de ahí hasta el final? Absolutamente nada, ya estaba todo dicho.

Mas adelante llegaría la noticia del gol (y empate) de Cipolleti ante Villa Mitre que redimía a los riocuartenses del descenso directo, asi que mas que nunca el puntito dejaba contentos a todos en el Miguel Sancho. El pitazo final de Ariel Montero fue acompañado por un coro de silbidos por parte de los hinchas de Racing, que creyeron ver en la actitud del equipo un dejo de indolencia preocupante, pero mas alla de la valoración que cada uno le dé al empate, lo verdaderamente trascendente es que el equipo volvió a dejar una pálida imagen.

Ya está, borrón y cuenta nueva. Racing quedó 7mo. y deberá esperar los resultados en el resto de los cruces para saber quien será su rival el próximo sábado en Córdoba. A partir de ahora somos todos "japoneses" como se dice vulgarmente, y habrá que mejorar en varios aspectos si es que se pretende sostener la ilusión por ascender a la B Nacional. Me fui con la sensación de que jugando asi el equipo va a perder mas de lo que va a ganar, pero bueno, seamos optimistas porque una vez mas el campeonato nos dá de vivir, y tener a un grande como Racing en instancias finales no es un dato menor para nadie.

POR PABLO RIVAS
Foto: Mundo D

No hay comentarios:

Publicar un comentario