lunes, 3 de octubre de 2011

Permanencia asegurada

La primera local de Racing empató frente a Argentino Peñarol en condición de visitante 1 a 1 y, de este modo, se aseguró la permanencia en la categoría, por al menos, un campeonato más.
El conjunto dirigido técnicamente por Luis Fasano empezó el partido sabiendo claramente que había que sumar puntos como sea, tanto así que por el transcurso de esos primeros minutos, Racing inquietó al rival y puso en aprietos a su arquero. El manejo de la pelota y la presión en el campo contrario duró apenas un cuarto de hora aproximadamente, ya que el rival también sabía muy bien que tenía que ganar para así acercarse al lote de punteros, y llegar a la última fecha con chances de clasificar a la semifinal de la Liga Cordobesa de Fútbol. Con el correr de los minutos, el partido se fue estancando en un imaginario pozo en la mitad de la cancha, un partido muy trabado, friccionado, y como si eso fuese poco, con el aperitivo de un arbitraje demasiado permisivo por parte del juez José Quiroga. Y así al final del medio tiempo, entre bostezos,  ambos equipos se iban a los vestuarios sin lograr el objetivo parcial de la victoria.
En el complemento, quizá por las ansias de ambos equipos de marcar alguna diferencia a su favor, el cotejo se puso atractivo y los espacios no tardaron en llegar. A los 8 minutos de esa segunda parte, Rodrigo Ligorria ganó la parada por el sector derecho del ataque académico, lanzó un centro bombeado para algún compañero que merodeaba la zona, y por atrás de todo apareció la figura de Marcelo Quinteros, que no dudó ni un minuto en pegarle al arco y vencer la figura de Boriglio, el guardapalos de Peñarol. Pero dos minutos más tarde, el árbitro pitó un penal para los de Barrio Arguello. Raúl Almada, uno de los goleadores del equipo la intercambió por gol. A esa altura, el partido ya era bastante entretenido y había ilusión de más goles para cualquiera de los equipos. Tanto Racing como Peñarol tuvieron algunas situaciones claras como para llevarse los tres puntos, pero los de Nueva Italia merecían algo más que un empate en caso de que el partido tuviese que tener a un ganador, pero claro, los partidos se ganan con goles.
Al final de partido estuvo la satisfacción en los vestuarios por la permanencia del equipo en la categoría, y además, porque el histórico rival de Racing, el Instituto Atlético Central Córdoba había descendido a la “B” de la Liga Cordobesa de Fútbol.

Por Rodrigo Salcedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario